LA MAGIA

Es Haram que el musulmán busque ayuda en la magia y en los hechiceros para curarse una enfermedad o solucionar algún tipo de problema. El Mensajero de Allah (saws) atacó severamente a tales personas diciendo: "No es de nosotros quien consulta los oráculos ni quien pide que consulten un oráculo para él. Tampoco lo es quien practica la magia o pide que practiquen magia para él". Citado por Al Bazzar.

Abdallah bin Mas'ud dijo: "Cualquiera que va a un adivino, a un hechicero o a un sacasuertes, pidiéndoles algo y creyendo en lo que dicen; está negando lo que fue revelado a Muhammad (saws)". Citado por Al Bazzar y Abu Ia'la.

El Profeta (saws) dijo: "El alcohólico, el que cree en la magia y el que rompe los lazos de consanguinidad, no entrarán al Paraíso". Citado por Ibn Hibbán.

El pecado, en tales prácticas, no alcanza sólo a quien ejerce la hechicería, sino que incluye a aquellos que creen en su magia, los que lo animan a practicarla y los que confían en lo que él dice. El pecado se hace mayor y más flagrante cuando la magia se usa para propósitos ilícitos en sí mismos, como causar la discordia entre el esposo y la esposa, causar daños físicos a alguien otros usos maléficos que son populares entre los que practican la magia.