EL LINAJE NO TIENE IMPORTANCIA

Al Bujari nos relata que Abu Dharr y Bilal el Abisinio, dos de los primeros musulmanes, discutieron en cierta ocasión y se insultaron mutuamente. Llevado por su ira, Abu Dharr le dijo a Bilal: "¡Tú, hijo de Negra!". Bilal fue a quejarse al Profeta Muhammad (saws), quien se dirigió a Abu Dharr con las siguientes palabras: "¿Te burlas de él por su madre? ¡Ciertamente que aún queda en ti alguna influencia de la Jahiliyyah!". Citado por Al Bujari.

Abu Dharr relató que el Profeta (saws) le dijo: "¡Mira! Tu no eres mejor que ningún negro o blanco, si no los superas en el temor a Allah". Citado por Al Bujari.
El Profeta (saws) también dijo: "Todos sois hijos de Adán; y Adán fue credo de tierra". Citado por Ahmad.

El Islam, pues, hizo ilícito para el musulmán vanagloriarse de su ascendencia y su parentela, mencionando a sus ancestros diciendo "Soy hijo de fulano y de Fulano" o "Yo soy blanco y tu eres negro. Yo soy árabe y tu no eres árabe". ¿Cuál es el valor de las genealogías y los parentescos o en haber nacido de tal o de cual padre?. El Profeta (saws) dijo: "Estos vuestros linajes no son razón para despreciar a nadie. Todos sois hijos de Adán. Nadie es superior a nadie excepto en su práctica religiosa y su temor a Allah (taqua)". Citado por Al Bazzar. Y dijo: "La humanidad desciende de Adán y Eva. En el Día de la Resurrección Allah no os preguntará por vuestros linajes o vuestras parentelas. El más honorable entre vosotros ante Allah es quien más le teme". Citado por Ahmad.

El Profeta (saws) atacó a quienes se vanaglorian por sus padres y sus ancestros, diciendo: "Que la gente deje de ufanarse por sus ancestros muertos, aquellos que son pasto de las llamas del Infierno, o no serán, con certeza, mejores que el escarabajo que hace rodar el estiércol con su hocico. Allah os ha quitado ese orgullo por la Yahilía y su soberbia por los ancestros. Las gentes son creyentes timoratos de Allah o pecadores corruptos. Todos los humanos son hijos de Adán; y Adán fue creado de tierra". Citado por Al Bujari.